Poder Prohibido Cap. 8

Ironjaw avanzan

Grimsnaga despierta con un aullido, – ¡Malditaz rataz!

La pesadilla se mantiene clara en la cabeza del Shaman, Gorko dejaba caer toda su ira en forma de pie sobre él por haber perdido la ventaja sobre la cripta.

  • Ya eztán allí, han corrido máz…

No es culpa suya, no ha encontrado la manera de convencer Durgrod para no entretenerse en batallas inútiles, el Megaboss tiene dos grandes virtudes. Es diestro en el uso de las fuerzas del Whaagg y tan estúpido que no puede morir. Esa estupidez lo conduce de una pelea a otra e impide que comprenda la importancia de la misión.

Tampoco es que Grimsnaga lo entienda demasiado bien, pero su interior arde con el ansia de llegar a la torre que Gorko le ha mostrado.

Hay algo allí, hay poder, eso es suficiente para él.

Se sienta en el catre en la oscuridad.

Busca algo para echarse a la garganta, pero la lona de su tienda de campamento se abre y lo ciega la luz de la antorcha que porta Dugrod.

  • Shaman, ¿duermez? – pregunta mientras intenta distribuir su descomunal tamaño dentro del pequeño espacio.
  • No lo hago, ¿qué kierez ahora?

Dugrod esboza algo parecido a una sonrisa, ninguno de los dos se aprecia demasiado aunque formen buen equipo en el campo de batalla.

  • Encontramoz un grupo al otro lado de laz colinaz, parezen duroz, dezpuez de ezta noche, loz machakaremoz.

Grimsnaga se incorpora rabioso, pone los ojos en blanco y se lleva las manos a la cabeza. Un nuevo retraso. Siempre habrá algo que machacar, algo que aleje al grupo de orruks de su verdadera misión.

  • Lo prometizte, azotaríaz a loz chicoz en direkzión a la puesta de zol un día maz, tenemoz que llegar a…
  • ¡KALLA! – El rugido hace que Grimsnaga de un paso atrás, ha estado presionando durante demasiado tiempo y lo sabe. – YO MANDO, TÚ OBEDEZEZ, mataremoz rataz máz tarde, antes mataremoz otra coza.

Dugrob se dirige al exterior y sin volverse, masculla en voz baja: – No me pongaz a prueba, shaman.

La lona se cierra dejándolo a oscuras y lleno de rencor.

Sabe que tiene poco tiempo antes del amanecer, pero cree que podrá convencer a un pequeño y rápido grupo con la promesa de una destrucción mayor. La furia de su compañero la afrontará después, si es capaz de sobrevivir a los Skaven.

¿Quién sabe? Es posible que Gorko, en agradecimiento, vuelva inteligente a Dugrob y algo sea capaz de matarlo de una maldita vez.

Aunque lo intenta, le resulta imposible reprimir la carcajada.

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